Entrevistamos a Alex, fundadora de LE BOBÚ

We interview Alex, founder of LE BOBÚ

¿Qué te inspiró a crear LE·BOBÚ?

Me encanta el mundo del emprendimiento y desde hace muchos años, siempre he querido montar algo propio. Aparte, llevo muuuchos años cosiendo mi propia ropa. Esto me llevó a amar la moda y odiar el sector. Pensé que podría aportar valor y cambiar un poquito las cosas si creaba una marca de moda sostenible para todas esas personas que disfrutan experimentando con su estilo, pero que no quieren dejar de lado sus valores. ¡Así que lo hice!

 

Si LE·BOBÚ fuese una persona, ¿cómo sería?

Sería una persona que sabe apreciar los detalles, es de esas que se dan cuenta de las pequeñas cosas que solo una persona acostumbrada a observar es capaz de ver. Una persona que sabe cuáles son sus valores e intenta vivir acorde a ellos, mientras abraza sus contradicciones. La típica persona que cuando va a una fiesta, su outfit siempre destaca (quizá no siempre en el buen sentido, pero, oye, va a por todas). Es esa persona que cuando se compra algo, siempre te explica la historia detrás de esa adquisición, como si fuese igual de importante que el objeto comprado.

¿Cuál es el proceso de creación de un modelo de la marca?

Es muy orgánico. Lo bueno de ser una marca emergente, es que podemos marcar nuestros propios tempos. No nos vemos forzadas a lanzar una colección porque las marcas grandes ya han presentado su colección otoño/invierno o porque si sacas novedades cada dos semanas, la gente estará más pendiente de ti.

Para mí, como diseñadora, cada prenda tiene su propio sentido y su propio universo. Cuenta una historia y está diseñada con un propósito concreto. Me gusta tener pocas prendas y lanzar algo cuando haya encontrado el diseño perfecto.

Por eso me paso el día con los ojos muy abiertos, siempre estoy buscando inspiración y cosiendo prototipos. Cuando creo que he encontrado algo que puede encajar con la marca, coso un prototipo para mí y lo visto muchísimo, siempre que puedo y en todos los eventos posibles. Así hago mi particular “quality control”. Esto me permite ver si el diseño es versátil, si es una prenda que fomenta tu creatividad y te permite vestirla en muchas ocasiones y es fácilmente combinable. Aparte, claro, de ver si la calidad del tejido es buena, si transpira bien, si no se mancha con facilidad y si el patrón encaja perfectamente para un día ajetreado. Si cada día que pasa, estoy igual de emocionada por vestir ese diseño, como el día anterior, y aparte, ha pasado este peculiar, quality control, he encontrado un diseño digno de formar parte de mi marca.

¿Cómo ves LE·BOBÚ en diez años?

Sueño mucho a lo grande y creo que LE·BOBÚ tiene los ingredientes perfectos para que pueda crecer hasta donde queramos.

En 10 años, visualizo LE·BOBÚ como una marca pionera en innovación dentro de la moda sostenible. Con nuestras propias oficinas y talleres, (sí, todo en el mismo sitio). Que sea un espacio abierto a todo el mundo, donde puedan venir a probarse sus prendas y poder hacer las adaptaciones allí mismo y vea quien cose su ropa y como trabajamos.

Veo que LE·BOBÚ tiene mucha proyección internacional y espero estar presente físicamente en las diferentes capitales europeas y por qué no, en Asia, ese mercado me interesa mucho.

¿Quién es Alex, fuera de LE·BOBÚ?

Me considero una persona constante, alegre y divertida. Me gustan mucho los retos y ver hasta donde soy capaz de llegar. Siempre intento ser fiel a mis principios e ideas y estoy trabajando en no martirizarme tanto cuando no lo consigo. Aparte de coser, me encanta leer, visitar museos, ir al mar, jugar con mi perro y visitar a mi abuela.

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